Recientemente, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, cofinanciado por el European Regional Development Fund, nos ha concedido un proyecto i+d titulado “Precision Mental Health: Navigating Outcomes via Analytics (NOVA)”
Para quienes trabajamos en psicología clínica, este proyecto toca un punto crucial en nuestra práctica diaria: la práctica basada en la evidencia (materializada en ensayos clínicos, guías de práctica clínica, protocolos estandarizados…) nos informa de que tratamientos son los que mejor funcionan en promedio para los diferentes problemas psicológicos, pero también sabemos que un mismo tratamiento no siempre funcionan igual para todas las personas, y que muchas decisiones siguen dependiendo de ensayo–error, especialmente en casos complejos o con elevada comorbilidad.
La pregunta que queremos afrontar con el proyecto NOVA es directa:
¿Cómo podemos tomar mejores decisiones clínicas, antes y durante la terapia, apoyándonos en datos reales…, pero sin perder el juicio profesional ni la alianza terapéutica?
NOVA nace con un objetivo claro: hacer realidad la Salud Mental de Precisión (SMP) en el mundo real, no solo en artículos científicos.
¿Qué es la Salud Mental de Precisión y por qué ahora?
La Salud Mental de Precisión propone un salto práctico: pasar de “qué funciona en promedio” a “qué tiene más probabilidad de funcionar para esta persona concreta, en este momento y en este contexto».
Para eso hacen falta dos PILARES FUNDAMENTALES:
- Medir mejor y de forma rutinaria (cribado inicial, progreso, alianza terapéutica, satisfacción…).
- Convertir esas medidas en datos que informen la toma de decisiones clínicas (no en más papeleo y burocracia).
En el proyecto NOVA partimos de una realidad que cualquier clínico reconoce en su día a día: a menudo los resultados pueden ser modestos, hay abandonos y, en algunos casos, incluso deterioro. Por eso es tan importante detectar a tiempo cuándo conviene ajustar el plan, intensificar, cambiar estrategia o derivar.
Lo que vamos a hacer con el proyecto NOVA en los próximos años
NOVA es, sobre todo, un proyecto de transferencia científica e implementación: queremos que la SMP llegue a la práctica clínica diaria, con herramientas tecnológicas que se integren en el flujo de trabajo de profesionales y pacientes. Para lograrlo, vamos a trabajar en varias líneas conectadas:
1) Entender las barreras reales para que esto funcione (no solo “que suene bien”)
Uno de los problemas de muchas innovaciones tecnológicas en salud mental es que se diseñan sin tener en cuenta lo que frena la adopción: carga de trabajo, confianza, dudas éticas, limitaciones tecnológicas, etc.
En el proyecto NOVA vamos a mapear esas barreras con el marco Implementing Precision Method, que organiza los obstáculos en cuatro dominios:
- Actitudinales (percepciones, temores, expectativas del profesional).
- Tecnológicas (infraestructura, seguridad, interoperabilidad, usabilidad).
- Estadísticas (validez, sesgos, interpretabilidad, confianza).
- Contextuales (cultura del servicio, sostenibilidad, marco organizativo).
2) Validación de sistemas de apoyo a las decisiones clínicas en contextos reales
No queremos “otra plataforma más”. Queremos herramientas tipo Clinical Decision Support Systems (CDSS) que faciliten el trabajo a múltiples niveles: instrumentos de cribado automatizados, visualización clara de resultados y el progreso, recomendaciones prácticas de algoritmos, ayuda en las tareas administrativas del caso, etc. La idea es muy concreta: medir → interpretar → decidir → ajustar, sin romper la alianza terapéutica y sin quitar autonomía al profesional. Para ello, realizaremos ensayos clínicos en contextos reales para evaluar no solo los resultados de los pacientes tras el uso de tecnologías de Salud Mental de Precisión, sino también la usabilidad, el ajuste al flujo de trabajo y el impacto en los procesos terapéuticos
3) Desarrollar modelos predictivos útiles para la práctica clínica (no modelos “bonitos” en laboratorio)
Desafortunadamente, menos del 1% de los modelos predictivos desarrollados en investigación llegan a implementarse de verdad en entornos clínicos reales. El proyecto NOVA quiere reducir esa brecha con evaluación pragmática y foco en utilidad real. Por ello, una parte del trabajo será construir y validar modelos de Inteligencia Artificial y Machine Learning que ayuden a responder preguntas clínicas importantes para pacientes y profesionales: ¿qué servicio es el más adecuado en mi caso? ¿con qué profesional conseguiré mejores resultados?
4) Transferencia: competencias y recomendaciones para que esto se sostenga
Para que esto perdure, hace falta diseminación, formación y estrategia. El proyecto NOVA contempla también trabajo en competencias profesionales (la figura del “psicólogo/a de precisión”) y recomendaciones prácticas para facilitar adopción en servicios y contextos reales.
Qué esperamos conseguir…
Si lo hacemos bien, el proyecto NOVA debería dejar resultados muy tangibles: infraestructura de medición, bases de datos curadas, prototipos tecnológicos de precisión validados, evidencia de implementación y un camino realista para integrar la Salud Mental de Precisión en práctica cotidiana. En definitiva, mejorar las decisiones clínicas con datos, pero sin deshumanizar la atención psicológica.
Agradecimientos:
Este trabajo está financiado por el proyecto PID2024-156740OA-I00, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER, UE. Gracias también a todo el equipo e instituciones implicadas que hacen posible el proyecto NOVA, por empujar una agenda traslacional que conecta ciencia, tecnológica y práctica clínica.




